La segunda temporada de Una nueva jugada mantiene el buen ritmo de la anterior. No cae en dramatismos excesivos, sigue haciendo reír y la trama se equilibra entre baloncesto, familia, amistad y relaciones sentimentales. Isla lo da todo por su trabajo incluso jugando un partido y bailando con las animadoras. Los Angeles Waves estrena entrenador (al que recordaba de Parenthood ) y logra el ansiado título. Fichan a un nuevo jugador que se lía con Sandy y el resto sigue con sus idas y venidas. La guerra se desata entre los Gordon tras la salida de rehabilitación de un Cam, que sigue tan adicto como siempre. Finalmente, todos se posicionan a favor de su hermana merecidamente. Ali e Isla pasa por una crisis que superan. En cuanto al amor, la protagonista se reconcilia con su prometido, aunque acaban rompiendo. Mantiene un romance con Jay, que la traiciona creando un nuevo equipo con Cam, y tiene mucha química con su rival Luke. Está renovada para una tercera temp...
La pareja protagonista de Nadie quiere esto sigue afianzando su relación en la segunda temporada. Eso sí, haciendo frente a problemas de diversa gravedad por el camino. La posible conversión de Joanne al judaísmo es el principal escollo. Ella no lo ve claro y él necesita que dé el paso. Mientras tanto, Noah abandona su congregación y comienza a ser el rabino de otra mucho más moderna, incluso demasiado para su gusto. En el último episodio deciden dejarlo porque creen que no encajan, pero tras reflexionar se reconcilian y quedan en el aire su futuro. Lo descubriremos en la tercera temporada, que ya se está rodando. Sasha ve como su matrimonio con Esther se desmorona tras una crisis existencial de ella. Morgan encuentra el amor en su terapeuta, aunque vuelve a la soltería por elección propia. Los padres de ambos continúan tan excéntricos como de costumbre y todos se disfrazan con looks muy originales para un fiesta en la que se conocen. Como estaba previsto, Leight...