jueves, 4 de agosto de 2016

Teen Choice Awards 2016

Ya está aquí una de las citas clásicas del verano (2015, 2014, 2013, 2011): los Teen Choice Awards, esos galardones con miles de categorías y en los que los asistentes relajan sus estilismos. Pasen y vean a los premiados y, sobre todo, a sus 'looks'.

Mejor serie dramática, mejor actor y actriz dramáticos para Ian Harding (Ezra Fitz) y Ashley Benson (Hanna Marin), mejor villana para Janel Parrish (Mona Vanderwaal), mejor "ladrona de escenas" para Sasha Pieterse (Alison Di Laurentis) y pareja con mejor química para Ashley Benson y Tyler Blackburn (Hanna Marin y Caleb Rivers) fueron los seis premios que recibió el elenco de ‘Pretty Little liars'. En cuanto a sus estilismos: sobresaliente para Shay Mitchell (Emily Fields, la primera chica por la izquierda), notable para Troian Bellisario (Spencer Hastings, cuarta chica desde la izquierda) y patinazo de Janel Parrish (Mona Vanderwaal, segunda por la derecha). El resto no me convencen, pero no llegan a horrorizarme. 
En el apartado cómico 'Fuller House' se hizo con la mejor comedia y mejor actriz de comedia para Candace Cameron Bure (D. J. Tanner). Desafortunadamente, en estilo no estuvieron muy acertadas ni ella, ni su hermana ficticia Jodie Sweetin (Stephanie Tanner). ¿Qué sentido tiene llevar cuello alto en agosto? Andrea Barber (Kimmy Gibbler) salvó mínimamente la situación.
Mi descubrimiento del universo Disney, 'Austin & Ally' también fue reconocido con mejor actor de comedia para Ross Lynch (Austin Moon). Su camisa que se confundía con el photocall y el escasísimo mono de ella no son lo más elegante que he visto últimamente… 
También pasó por allí Lea Michele ('Glee') asidua a alfombras rojas y a posados varios. Si tuviese que puntuarla le daría un cinco raspado.

viernes, 22 de julio de 2016

Casas de serie

Cuando uno imagina cómo sería su casa ideal frecuentemente visualiza un lugar espacioso, cómodo, bien situado… Como en tantos otros aspectos de la vida, las series americanas ponen el listón muy alto en lo que a viviendas se refiere. Desgraciadamente, la realidad acaba imponiéndose, aunque siempre nos quedará soñar con ser dueños de algunas de estas propiedades de ficción.

Familiares

Una gran familia requiere un gran espacio para reunirse como el que tienen los Walker en 'Cinco hermanos' y los Braverman en 'Parenthood'. Ambas están situadas en California en Pasadena y Berkeley, respectivamente.
Mansiones

Sin salir de California, pero en zonas más chic encontramos las mansiones de 'El príncipe de Bel Air' y 'The OC', en cuya "casita" de la piscina acogen a Ryan Atwood. Sol y lujo a partes iguales.
 
 Urbanas

San Francisco tiene una fama estupenda y no hay visitante que acuda sin darse una vuelta por la calle de 'Padres forzosos'. Las nuevas 'madres forzosas' han heredado la vivienda en 'Fuller House'. La ciudad californiana también acoge a las Halliwell de 'Embrujadas' con todos sus demonios, hadas, sirenas…
Hogareñas

Si lo que buscamos esalgo más hogareño, aquí vienen dos opciones. Por una parte, la tranquilidad de los suburbios (con algún que otro misterio de por medio) en Fairview de 'Mujeres desesperadas', cuya calle más famosa es Wisteria Lane. Por otra, la paz de un adorable pueblecito como Stars Hollow de 'Las chicas Gilmore', situado en Connecticut. Ambas son, desgraciadamente, localidades ficticias.
¿Con cuál os quedáis? Personalmente optaría por Stars Hollow como residencia habitual y OC para el verano. Soñar es gratis…

miércoles, 29 de junio de 2016

Nuevos canales, nuevos realities

La puesta en marcha, a finales de abril, de nuevas cadenas de televisión ha traído contenidos interesantes. Los críticos enseguida se han lanzado al cuello indignados porque la producción propia es escasa (casi nula en algunos casos), pero, como amante de la pequeña pantalla, voto por darles más tiempo para que puedan generar contenidos exclusivos y, mientras tanto, disfrutar de la cantidad de realities yankees que han comprado. A cual más original…

DKiss
Amish, rompiendo las reglas

Propiedad del Grupo Kiss Media, conocido, sobre todo, por las emisoras Hit FM y Kiss FM, su público objetivo son las mujeres jóvenes. Es una especie de Divinity hace unos años, antes de que se diluyese con demasiada serie policiaca. Lo que sí tiene en común con la cadena de Mediaset es su apuesta por los realities americanos.
Hace casi cuatro años había oído hablar de 'Amish, rompiendo las reglas' a mi amiga, y experta televisiva, Sandra. Ya en su día me llamó la atención, pero, con tanta serie acumulada, me fue imposible echarle un vistazo y lo guardé en ese baúl de "cosas interesantes por ver".

Sin embargo, ahora DKiss lo ha traído de vuelta a mi vida. Un grupo de jóvenes amish tienen la oportunidad de experimentar cómo es vivir en el mundo occidental y, posteriormente, decidir si quieren quedarse con el modo de vida moderno o regresar a sus comunidades. En el caso de no querer volver, el hándicap que deberán soportar será perder todo el contacto con sus familias. 

El reality sigue la vida del grupo durante varias temporadas en diversos Estados de EE UU. El punto de partida parece fascinante, pero la realidad es que, en muchos casos, los comportamientos de los protagonistas se asemejan a los de los integrantes de 'Jersey Shore'. 
Eso no quita para que haya secundarios de lujo que nos dejen momentos irrepetibles como la madre y hermana de Abe, uno de los protagonistas. Recién salidas de la comunidad nos deleitan con perlas como: "el zumo de arándanos me encanta, pero más si es con vodka".
Ten
El peor conductor

El Grupo Secuoya es el propietario de Ten, otro de los nuevos canales repleto también de realities. Entre ellos destaca 'El peor conductor'.

Un familiar o amigo de una persona la "nomina" como 'El peor conductor de Canadá', explicando los motivos: conduce distraído, no sabe aparcar… En definitiva, es un auténtico peligro al volante. Ambos acudirán al Centro de Rehabilitación donde tratarán de mejorar las técnicas de conducción del nominado.

El reality forma parte de una franquicia que se emite en diversos países y aquí vemos la versión canadiense que, con 11 temporadas a sus espaldas, es la más exitosa. Tras ver un episodio en el que juntaban a participantes de distintas temporadas para ver sus avances admito que los que les nominan son gente muy valiente, porque no cualquiera se montaría en un coche con semejantes ases del volante… Da auténtico miedo cruzártelos por la carretera.

jueves, 23 de junio de 2016

Adiós a ‘Melissa & Joey’ y ¿hasta luego? a ‘Awkward’

Llevo una época de retomar series que tenía pendientes  y ha llegado la hora de decir adiós a 'Melissa & Joey' y ¿hasta luego? a 'Awkward'.

Melissa & Joey

En agosto del año pasado concluía, tras 4 temporadas y 104 episodios, esta sitcom de humor más bien blanco. Su éxito ha traído de vuelta al estrellato a Melissa Joan Hart ('Sabrina. Cosas de brujas') y Joey Lawrence, uno de los hermanos de 'Blossom'. 
La última temporada, en la que los protagonistas estaban casados, perdía algo de la chispa inicial debido a que los guionistas no podían jugar la carta de la "tensión sexual no resuelta". No obstante,  era sumamente ligera de ver y el final es un happy ending en condiciones de esos que tanto me gustan.

Aquí llegan los spoilers: la pareja feliz consigue quedarse embarazada, nada menos que de mellizos; ella empieza una campaña para optar al Congreso de los EE UU y a él le publican su libro de autoayuda/ejercicio. Lennox y Zander deciden que se casan y Ryder sigue con su carrera en la Navy, pero cerca de su familia.
'Melissa & Joey' nos ha servido, además, para ver pasar a multitud de 'Viejos conocidos'. Esta última temporada incluso nos hemos encontrado con Greer Grammer, la inocente a la par que ocurrente Lissa Miller en 'Awkward'. Aquí  es McKenna una aspirante a actriz con más bien pocas luces (siempre le caen esos roles…) que contratan para interpretar a Cassandra, la heroína creada por Lennox y Zander.

Awkward

La quinta parecía que iba a ser la última temporada de esta irreverente sitcom adolescente con el salto de sus protagonistas del instituto a la Universidad. Sin embargo, aún no está 100% confirmado que no vaya a haber renovación.

A la espera de la decisión de MTV, los guionistas han optado por cerrar las tramas, no vaya a ser que no vuelvan y dejen una legión de fans descontentos. La segunda mitad de la temporada dan un salto en el tiempo hasta el primer verano universitario de los amigos (una forma muy práctica de evitar distintos escenarios). 
Por lo demás, nada nuevo bajo el sol: Jenna y Matty siguen con sus idas y venidas y el resto de personajes van acompañándoles en el camino. El, por el momento, capítulo final fue muy emotivo porque supuso una vuelta a los inicios con los protagonistas en el campamento de verano. Además, contó con la aparición estelar de la gran consejera Valerie Marks. Eso sí, sigo echando en falta a Ming y sus gorros

martes, 31 de mayo de 2016

Fuller House: las nuevas madres forzosas

'Padres forzosos' fue una de esas series clásicas de entre los 80 y los 90 que junto a 'El príncipe de Bel Air', 'Cosas de casa', 'Salvados por la campana'… se convirtieron en auténticos clásicos de las sit-com (comedias con episodios de unos 20 minutos de duración).

Se caracterizaba por ser la que más moralina tenía de todas y no había capítulo que no acabase en abrazos. Desde que terminó hemos visto a sus protagonistas en series como 'Glee' y '90210' y en multitud de películas navideñas de Hallmark Channel.

Netflix ha apostado por su secuela dando una ligera vuelta de tuerca a la historia: los padres son madres y las niñas son niños. D. J. Tanner (Candace Cameron Bure, la hija mayor) es una joven viuda con tres hijos de 13 años, 7 años y un bebé. Trabaja como veterinaria y reside en la casa familiar de San Francisco con su padre y sus tíos, que la ayudan con los niños. Sin embargo, súbitos cambios laborales hacen que todos tengan que mudarse a distintas ciudades dejándola sola.
A su rescate acude su hermana Stephanie (la hija mediana) que es una DJ que viaja por el mundo con su música (y ocasional cantante, como demuestra en varios episodios), pero abandona su vida itinerante para dedicarse a su familia.
A ellas se une Kimmy Gibbler, mítica mejor amiga de D.J. desde su adolescencia, que sigue tan excéntrica como siempre. Kimmy está separada de su marido y aporta a la nueva "recién creada familia" a Ramona, su hija adolescente.
Todo el elenco original aparece en diversos capítulos a lo largo de esta primera temporada, compuesta por 13 episodios. La única excepción son las gemelas Olsen, que interpretaban a Michelle, la hermana pequeña, y están muy ocupadas con su línea de ropa. En diversos momentos se hace alusión a ellas, realizando incluso alguna broma sobre su ausencia. 
 
Lo mejor de ‘Fuller House’ son los momentos en los que recuerdan escenas de la original o repiten típicos gags. Si lo que buscas es una serie blanca, que no te haga pensar y te traiga agradables memorias esta es una buena elección. La única pega es que la moralina sigue presente, pero era muy de esperar por lo que se lo perdonamos. Netflix la ha renovado para una segunda temporada y yo también seguiré con ella.

viernes, 20 de mayo de 2016

Disney Channel: nuevos descubrimientos

En 2009 (¡cómo pasa el tiempo!) hablaba del agradable descubrimiento que había supuesto la llegada de Disney Channel a mi vida con series como 'Hannah Montana', 'Los magos de Waverly Place' y 'Sunny entre estrellas'. Todas ellas acabaron, lógicamente, y los protagonistas crecieron abandonando el universo Disney para embarcarse, con más o menos suerte, en sus carreras "adultas".

Reconozco que, desde entonces, ninguna otra producción del canal había conseguido engancharme, pero, recientemente, he hecho dos nuevos descubrimientos que me han reconciliado con esa gran fábrica de sueños que es Disney.

Jessie
En la entrada de carnavales de este año me refería a ella y prometía presentarla más adelante. Ese momento ya ha llegado. Su protagonista es Jessie, una chica de un pueblecito de Texas que se muda a Nueva York para ser actriz, pero acaba convertida en la niñera de una pareja de millonarios con cuatro hijos. Las situaciones en las que se verá inmersa en su día a día son de lo más disparatadas. 

Tras su final en 2015 en EE UU, en el que Jessie acaba en Hollywood convertida en una estrella (es Disney y el happy ending no podía faltar, afortunadamente) han creado un spin-off llamado 'Campamento Kikiwaka'. La nueva serie cuenta la vida de tres de los niños protagonistas en un campamento de verano. Ambas se están emitiendo actualmente en Disney Channel España.
 
'Jessie' llegó a ser tan popular en EE UU que la mismísima Michelle Obama intervino en uno de sus capítulos. Una de las niñas a las que cuida Jessie la llama para que traiga a la madre de una amiga suya, que es soldado de EE UU, por su cumpleaños. Me quedé de piedra el día que la vi en la TV.


Austin & Ally
Entre 2011 y hasta enero de este año se ha emitido en EE UU esta serie de los creadores de 'Jonas' y 'Sunny entre estrellas'. El extrovertido músico Austin y la tímida compositora Allyunen sus talentos para escribir e interpretar las canciones que van creando. Todo ello acompañados de la irónica mejor amiga de ella y del lunático mejor amigo de él. Una auténtica sit-com que, en un principio, está más centrada en el tema musical, aunque luego refleja el día a día del instituto, sin olvidar los vaivenes amorosos de los protagonistas.

jueves, 21 de abril de 2016

El Príncipe: todo terminó en agua salada


Anoche Telecinco puso punto y final a una de sus ficciones más exitosas de los últimos tiempos: 'El Príncipe'. Sus creadores han explicado que concibieron desde el principio la serie para que únicamente tuviese dos temporadas. Claramente ha sido un acierto porque han evitado que las tramas se agotasen tras alargarlas hasta la extenuación.

En mayo de 2014, al finalizar la primera temporada, publiqué la entrada "El Príncipe: donde todo termina en agua salada", en la que hacía una presentación de lo que era la serie. Entonces comentaba que el último episodio de esa tanda había reunido a más de seis millones de personas delante del televisor. Ayer se alcanzaron los 5,2 millones de espectadores, una cifra más que respetable teniendo en cuenta que vivimos tiempos de audiencias cada vez más fragmentadas y que internet da la posibilidad de verlo en otro momento.

Telecinco decidió dividir la segunda temporada en dos partes y emitirlas en épocas distintas. La primera parte se asemejó, sobre todo, a un juego de espías y estuvo muy centrada en las guerrillas internas del CNI. Tengo que admitir que me resultó un tanto tediosa. La segunda, y última, parte ha vuelto a sus orígenes al volver a centrarse en la historia del terrorismo islámico. En este sentido, ha sido sobrecogedor comprobar, tras los últimos atentados en Paris y Bruselas, como el argumento se acercaba cada vez más a la realidad.

Los giros de las tramas no han sido tan sorprendentes durante esta etapa, pero es perdonable porque los últimos capítulos han mantenido un ritmo trepidante. Así ha sido hasta alcanzar el esperado final…
¿Qué nos ha deparado ese final? Como en tantas otras series ('90210', 'Mujeres Desesperadas', 'Tierra de Lobos', 'Friday Night Lights'…) una decepción. Aviso para navegantes: spoilers de aquí en adelante.

Para empezar el episodio se hacía larguísimo, daba la impresión de que le sobraban minutos por todos los lados. Además, la historia de los adolescentes (y no tan adolescentes) radicales que, sin tener nada planeado, asaltan la comisaría y se pasean por las calles de Ceuta metralleta en mano, parecía más bien sacada de un relato de ciencia ficción. Siguiendo la lógica/el ritmo de los guionistas para preparar un atentado así haría falta, aproximadamente, una temporada, no una simple llamadita de móvil. 
 En cuanto al destino de los protagonistas, estaba claro desde los inicios que iban a acabar en un baño de sangre. Sinceramente, en eso no resultaron nada sorprendentes. Se cargaron a Fran y Fátima, esto es, dos de los tres personajes principales y dejaron solo y desolado a Morey.

Podréis alegar, y con razón, que soy excesivamente fan de los finales felices, pero estaréis conmigo en que, en este caso, hubiese resultado más original. Además, hubiera sido un guiño y un reconocimiento al aguante al sufrimiento que han demostrado tener los seguidores de la serie.
En definitiva que, tal y como vaticinaba Fran durante el primer capítulo,: "en 'El Príncipe' todo acaba en agua salada: en lágrimas o en el mar". En este caso en ambas.